HUN DEOK LEE
EL DIÁCONO DE KOSHINDOLAND
IguaPopGallery
Del 31 de març al 30 d'abril de 2005
Exposició de Hun Deok Lee a la galeria IguaPop Gallery.
Hun Deok Lee presenta un món màgic: el de Koshindoland
creat per l'autor a partir d'unes obres plenes de símbols
i amb un fons espiritual que recorda els treballs orientals de
paciència i repetició, com els Mantras.
Hun Deok Lee va néixer a Corea, però la seva família
es va traslladar a Catalunya ja fa força temps quan Hun
Deok Lee tenia nou anys. Hun Deok Lee a més d'artista visual
és músic i skater, una de les seves passions.
A continuació reproduïm el text de presentació
de l'exposició per part de la galeria IguaPop Gallery,
on es fa una descipció més acurada de les fonts
de creació de Hun Deok Lee i de la seva biografia (el text
és en castellà).
En esta exposición, Hun Deok Lee
nos propone sumergirnos en el mundo mágico de Koshindoland,
un planeta maravilloso habitado por flores infantes de absoluta
inocencia y espiritualidad. Un pequeño Koshindolano, deseoso
de conocer la tierra de los humanos, solicita que se le permita
ir a vivir con ellos, deseo que se le concede a cambio de encomendarle
una misión: que allí actúe como diácono
para la vida terrenal. Cómo diácono, debe interceder
entre lo humano y lo divino, recolectando las sensaciones que
transmite la naturaleza humana para transformarlas en armonías
de colores y formas y luego poder ofrecerlas a su universo espiritual.
Una vez en la Tierra, el Koshindolano adoptó diversas formas
para poder cumplir su cometido, transformando su aspecto de flor
en formas humanoides o de animales que le acercaran a ese mundo
de necesidades humanas. Estudiando la relación del hombre
con su entorno, especialmente con su entorno natural, percibió
tanto la necesidad de denuncia, inconformismo y crítica
como la de expresar ternura y amor, incitándole a una profunda
reflexión...
Lee nos presenta unas obras que son como las reflexiones visuales
de este Koshindolano, trabajos donde lo mágico y lo real
configuran un denso universo de símbolos que el artista
ha ido elaborando a lo largo de muchos años.
Las pinturas, plotters y trabajos escultóricos y en vídeo
que forman la exposición proceden del trabajo en dibujo
realizado por el artista, donde como si se tratara de un Mantra,
utiliza la parsimonia, la repetición y el trazado holístico,
obsesivo, como métodos creativos cargados de un alto componente
espiritual.
La historia de Koshindoland y su pequeño habitante no deja
de ser un pretexto del artista para rehuir la primera persona,
para transformar lo personal y lo intimista en una reflexión
de la búsqueda universal de la armonía y lo espiritual.
Skater y músico, Lee empezó
a dibujar como medida de evasión, en un trabajo que le
servía como reflexión introspectiva sobre la influencia
de Oriente y Occidente en su vida, dos mundos que confluyen en
el artista y dejan profundas huellas.
Nacido en Corea del Sur, Hun Deok Lee se trasladó a España
con su familia cuando era niño. Su encuentro con Mare Nostrum
(como lo llama el mismo artista) no borró las influencias
visuales y culturales de su infancia, si no que añadió
costumbres y capas culturales a los anteriores estratos. Así
pues, la influencia de la simbología ancestral coreana
de la Dinastía Yi, que se utilizaba en el pasado con connotaciones
taoístas y budistas, se mezcla con la absorción
de la cultura Pop, el mundo del skateboarding y la cultura pictoplasmática-consumidora
occidental.
Texto: Ana Guarro
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